Fabricantes delegan en centros autorizados dispersos. Garantías excluyen desgaste normal. Kits mantenimiento precio desproporcionado. Revisiones obligatorias más barrera comercial que seguridad. Instrucores denuncian.
Se recogen quejas contra marcas como Aqualung, Mares, UWATEC, Suunto, Metalsub y Hollis por tiempos de reparación inaceptables, falta de respuesta al cliente y negativa a asumir responsabilidades por defectos de fabricación. Los buceadores señalan que el servicio técnico en España es especialmente deficiente comparado con otros países europeos. La percepción es que estas marcas priorizan la venta sobre la fidelización.
Los fabricantes delegan la atención técnica en centros autorizados dispersos geográficamente, obligando al usuario a enviar su equipo y asumir costes de transporte con plazos que pueden superar las semanas en temporada alta. Las garantías excluyen daños por desgaste normal o uso inadecuado, conceptos lo suficientemente ambiguos como para rechazar muchas reclamaciones. Los instructores y buceadores profesionales denuncian que los kits de mantenimiento originales tienen un precio desproporcionado y que la obligatoriedad de revisiones en talleres autorizados funciona más como barrera comercial que como medida de seguridad.

