Cabo de Palos y el Bajo de Dentro: ¿el dive más sobrevalorado?
Volver al Blog
Viajes

Cabo de Palos y el Bajo de Dentro: ¿el dive más sobrevalorado?

C
CDB
19 de octubre de 2026 3 min lectura

Cabo de Palos lleva 30 años apareciendo en cualquier lista de los mejores dives del Mediterráneo. La pregunta legítima que pocos hacen es: ¿sigue mereciendo el viaje, o vive de la fama? Después de 12 inmersiones en el Bajo de Dentro y otros sitios de la zona, mi respuesta tiene matices, y no son los que la gente espera.

El Bajo de Dentro es una montaña submarina que sube desde 50 m hasta 7 m, justo enfrente de Cabo de Palos en Murcia. Lo que la hace especial son los bancos de barracudas que circulan en torno a la cima a 12-18 m, los meros grandes que viven en sus paredes, y la posibilidad real de ver atún rojo en migración en mayo y septiembre. Es declarada reserva marina desde 1995.

La fama empezó en los 90, cuando Cousteau habría dicho (la cita es discutida) que era una de las 10 mejores inmersiones de Europa. Eso lanzó al pueblo de Cabo de Palos como destino de buceo, y hoy hay 5-6 centros bien establecidos que se reparten el mercado. La infraestructura es excelente: barcos rápidos, equipo bien mantenido, guías con experiencia.

Donde Cabo de Palos sigue brillando: en visibilidad y en pelágico. Los días buenos, la visibilidad supera 30 m, algo raro en el Mediterráneo. Los bancos de barracudas son consistentes todo el año. En primavera y otoño, los atunes rojos pasan por aquí en su migración. Para un buceador europeo continental que sólo conoce Egipto, Cabo de Palos sirve como introducción decente al pelágico mediterráneo.

Donde Cabo de Palos decepciona: la fauna bentónica está sobreexplotada por décadas de buceo. Comparado con las Medas o Columbretes, hay menos variedad de meros, menos esponjas, menos gorgonias. Los grandes meros se han ido a profundidades que el recreativo no alcanza. Lo que ves bonito en el Bajo de Dentro es lo que vienen a ver todos: barracudas en círculo. Más allá de eso, la inmersión es buena pero no espectacular.

Otra crítica honesta: el Naranjito. El barco hundido en 1946, profundidad 18-46 m, es la otra inmersión estrella de Cabo de Palos. Pero está a 1 hora de barco, requiere niveles avanzado y deep diver, y para el buceador medio es una inmersión profunda con poco tiempo de fondo. La excursión de día completo cuesta 110-130 €. Si vas a invertir ese dinero, hay alternativas mejores en el Mediterráneo.

Lo que sí merece el viaje a Cabo de Palos: la combinación de servicios. Los centros aquí gestionan grupos grandes con eficiencia, los barcos salen puntuales, hay paquetes de 6 inmersiones en 3 días por unos 250 €, y la zona ofrece otros sitios menos famosos pero más interesantes para el buceo bentónico (Bajo de Fuera, El Mosquito, Roldán). Si planificas 4 días con sólo dos inmersiones en Bajo de Dentro y el resto en alternativas, sales contento.

Comparación honesta con otros destinos mediterráneos: las Medas dan más densidad de fauna, Columbretes da más virginal, Cabrera da más sensación de territorio salvaje. Cabo de Palos da fiabilidad y pelágico. Es el destino más profesional pero el menos sorprendente. Para un primer viaje a buceo mediterráneo, sirve. Para el quinto, ya conoces los trucos y prefieres otros sitios.

Mi conclusión sin filtros: Cabo de Palos vale el viaje, pero no es lo que cuentan las webs de buceo de los años 2000. Es un destino sólido, fiable, con bancos de barracudas garantizados y visibilidad típicamente buena. No es virgen, no es magia, no es la mejor inmersión de Europa. Es una buena inmersión accesible, con barcos puntuales y centros profesionales. Eso ya tiene mucho mérito, y por eso sigue lleno cada verano.