El tiburón ángel era abundante en todo el Mediterráneo y Atlántico oriental hasta los años 70. Hoy está extinto en el Mediterráneo y casi extinto globalmente, excepto en Lanzarote (Canarias) donde sobrevive una población de 500-1.000 ejemplares. Es probablemente la mayor concentración mundial de la especie y uno de los grandes secretos del buceo canario.
El tiburón ángel (*Squatina squatina*) era una de las especies marinas más abundantes del Atlántico oriental europeo. Su forma es única: aplastado como una raya, con cuerpo flexible que se entierra en arena para emboscar presas. Tamaño adulto: 1.5-2.4 m, peso 25-80 kg. Es un cazador nocturno: de día permanece enterrado en arena hasta sólo dejar visibles los ojos y la espiráculo (orificio respiratorio detrás de los ojos). De noche caza pequeños peces y crustáceos.
El colapso (1950-1990): la pesca intensiva con redes de fondo redujo la especie a un 1-5 % de su población histórica en 40 años. En el Mediterráneo se considera 'extinto regionalmente' desde los años 90. En el Atlántico (España continental, Portugal, Francia, Reino Unido) las cantidades son irrelevantes. Sólo dos lugares mantienen poblaciones residentes documentadas: Lanzarote (Canarias, España) y la costa galesa de Reino Unido. La población gala es marginal; la de Lanzarote es el último gran refugio.
La población de Lanzarote: estudios del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) y Angel Shark Project muestran que entre Lanzarote y Fuerteventura sobreviven 500-1.000 ejemplares adultos. La razón biológica del refugio: aguas con fondos arenosos extensos, presencia de presas, y aislamiento de las pesquerías comerciales del continente. La razón política: el gobierno canario ha implementado moratoria parcial de pesca y el área es Reserva de la Biosfera UNESCO desde 1993.
Los encuentros: para buceadores en Lanzarote, los avistamientos son consistentes en otoño-invierno (noviembre-marzo) cuando las hembras llegan a aguas costeras. Los sitios principales son Punta Tiñosa, Playa Chica, La Cala (al sur de la isla). Profundidades 12-25 m, sustrato arenoso. La identificación es desafiante: los tiburones están enterrados en arena, sólo se ven ojos y forma de cuerpo aplastada. Guías locales con experiencia los detectan rápidamente.
Comportamiento: los tiburones ángel son inofensivos para humanos. Si se les molesta, prefieren huir. Pero pueden morder si se sienten amenazados (tienen dientes afilados que usan para atrapar peces). La regla básica para buceadores: no acercarse a menos de 1 m, no tocar (sus enzimas digestivas pueden causar irritación), no usar flash directo (los molesta y huyen). Para fotografía submarina, se requiere paciencia y aproximación lenta.
Importancia para conservación: Lanzarote es probablemente la única población viable del mundo. Si esta población colapsa, la especie está en camino de extinción global. La presión humana viene de varias fuentes: pesca furtiva, contaminación, perturbación turística, y cambio climático. Organizaciones como Angel Shark Project, IUCN Shark Specialist Group, y Misión Tiburón Canario trabajan en monitoreo y protección.
Logística para verlos: vuelos a Lanzarote desde Europa son baratos (vuelos directos low cost). Alquiler de coche obligatorio. Centros de buceo en Puerto del Carmen, Playa Blanca: Calipso Diving, Manta Diving Lanzarote, varios menos conocidos. Coste: 35-55 € por inmersión guiada. La temporada de avistamientos óptima es noviembre-marzo. Los guías locales saben qué sitios y horarios maximizan probabilidad. Avistamiento garantizado nunca; consistente en temporada.
La conclusión: el tiburón ángel de Lanzarote es uno de los grandes secretos del buceo canario y uno de los animales más amenazados visitables en buceo recreativo. Para buceadores europeos con presupuesto limitado y conciencia conservacionista, una semana en Lanzarote en otoño-invierno permite encuentros con una especie que la mayoría de la humanidad nunca verá. Para fotógrafos submarinos serios, es objetivo legítimo y emocionalmente cargado por el contexto de conservación.

