¿Trilaminar o neopreno seco? Descubre las diferencias, cómo gestionar el lastre con traje seco, el mantenimiento de cremalleras Tizip y cuándo merece la pena reparar frente a comprar un traje nuevo.
La decisión entre trilaminar y neopreno seco es recurrente y genera debates largos. A ello se suman dudas sobre qué ponerse debajo, la gestión del lastre (que cambia radicalmente respecto al traje húmedo), la reparación de cremalleras Tizip en zonas críticas, y si merece la pena pagar por reparar un seco viejo frente a comprar uno nuevo. La realidad es que muchos buceadores se inician en el seco sin orientación suficiente.
El neopreno aporta aislamiento térmico propio pero su volumen varía con la profundidad al comprimirse, exigiendo ajustes continuos de flotabilidad. El trilaminar no aporta aislamiento por sí mismo pero se seca casi al instante y resulta más fácil de reparar con parches adhesivos. Las cremalleras deben lubricarse regularmente con cera específica (nunca grasa derivada del petróleo), guardarse abiertas para evitar deformaciones y enjuagarse con agua dulce. Los manguitos de látex deben protegerse con talco puro sin perfume y sustituirse cuando presenten grietas.

