500 contactos 2023, descenso 40% en 2024, 80% en 2025. CIRCE: comportamiento lúdico no agresivo. Marcaje satélite individuos. Recomendación: mantener velocidad hacia aguas poco profundas. Transmisión cultural a cachorros en debate.
Las orcas que frecuentan las aguas del Estrecho de Gibraltar y el Golfo de Cádiz tienen una situación peculiar: su subsistencia depende en gran medida de interacciones con los palangres y redes de los atuneros. Los buceadores debaten si bucear con orcas es posible o recomendable, y qué impacto tiene la presión humana. Son pocas decenas de individuos y la presión pesquera sobre el atún rojo amenaza su principal fuente de alimento.
Las orcas atlánticas ibéricas llevan interactuando con embarcaciones de vela desde 2020. Los datos de Salvamento Marítimo muestran que en 2023 se registraron alrededor de 500 contactos, cifra que cayó un 40% en 2024; en 2025 el descenso acumulado supera el 80%. Los expertos del CIRCE coinciden en que el comportamiento es lúdico, no agresivo, similar al de orcas jóvenes que aprenden a manipular objetos. Desde 2023 se marcaron vía satélite varios individuos para trazar áreas de riesgo, y la recomendación oficial es mantener o aumentar la velocidad y dirigirse hacia aguas menos profundas si se produce un contacto.

