PADI: 1M titulaciones/año, 80% cuota mercado. SSI exige instructores bajo centro asociado. Proliferación especialidades escaso valor. Plazos comprimidos. WRSTC fija estándares mínimos pero aplicación en manos de cada instructor.
Muchos buceadores señalan que las grandes agencias certificadoras anteponen los ingresos económicos a la seguridad y formación real del buceador. Se critica la proliferación de titulaciones express, el cobro de tasas excesivas y la presión comercial sobre los instructores para certificar alumnos con formación insuficiente. Este modelo de negocio se considera uno de los males estructurales del buceo recreativo.
PADI expide alrededor de un millón de titulaciones anuales con una cuota de mercado estimada del 80% del buceo recreativo global. Su modelo de franquicia permite a instructores autónomos operar sin supervisión de ningún centro. SSI, en cambio, exige que sus instructores trabajen bajo un centro asociado, lo que facilita mayor control de calidad. Los críticos señalan que la proliferación de especialidades de escaso valor formativo y los plazos comprimidos de algunos cursos responden a lógica comercial antes que a criterios pedagógicos. Ambas organizaciones pertenecen al WRSTC, pero la aplicación de los estándares queda en manos de cada instructor.

